Conexión antes que Corrección

¿A qué nos referimos con esta herramienta de Disciplina Positiva?

Como hemos mencionado anteriormente, los niños se desarrollan y responden positivamente cuando se sienten conectados, las neurociencias comprueban que los niños aprenden y se desarrollan mejor cuando se sienten mejor (el sentido de pertenencia y significancia que nos enseñan Alfred Adler y Rudolf Dreikurs).

Muchos de los problemas y retos que enfrentamos padres e hijos, y que no sabemos cómo resolver, se deben a la falta de conexión. Diversos estudios muestran que no podemos influir de manera positiva en el comportamiento de un niño hasta que forjemos una conexión con ellos. A veces necesitamos detenernos en luchar contra el mal comportamiento y reparar o fortalecer primero la relación con nuestros hijos.

Cuando los niños presentan algún mal comportamiento los padres queremos saber qué debemos hacer para que nos escuchen, para que hagan las cosas, para que no peleen, para que no nos desafíen. Ante la impotencia y desesperación posiblemente gritemos, regañemos, volviéndonos autoritarios e implementemos castigos, o seamos permisivos y dejemos que todo pase.

Lo que necesitamos entender es que los remedios son secundarios, la relación con nuestros hijos y la conexión que sientan con nosotros es lo más importante, es lo que marcará la diferencia, en ella se sustenta el buen comportamiento.

La conexión crea una sensación de seguridad, confianza, apertura y cercanía entre padres e hijos. Sermonear, regañar, culpar, castigar, avergonzar crean conflicto, peleas, indiferencia y generan distancia.

La conexión efectiva se da cuando ambos, niños y adultos desarrollan un sentido de pertenencia y significancia. ¿Qué podemos hacer para favorecer una mejor conexión y comunicación con nuestros hijos?, aquí unas herramientas de Disciplina Positiva que nos pueden ayudar:

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Pasar un tiempo especial con ell@s. Saber que disfrutamos pasar tiempo en su compañía crea una gran conexión, es estimulante para ambas partes.

Escuchar. Con total atención, sin distractores, haciendo contacto visual y a la misma altura, ¿cómo te sientes cuando intentas hablar con alguien y notas que no te está escuchando o cuando intentas hablar y te interrumpen?, ¿cómo crees que se sienta tu hijo cuando intente comunicarse contigo y estés mirando el teléfono o pensando en otra cosa?. Esta práctica permitirá que te ponga atención cuando necesites que te escuche.

Hacer preguntas curiosas que ayuden a los niños a entender sus sentimientos, a explorar las consecuencias de sus decisiones en lugar de imponerles consecuencias autoritarias y no relacionadas con lo sucedido. Las preguntas sinceras abren el corazón y el cerebro racional: “¿qué pasó entonces?”, “¿cómo te sentiste?”, “¿qué fue lo que más te gustó/molestó?”.

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Validar los sentimientos de tus hij@s. Si está triste, enojado, preocupado. Validar sus sentimientos y ayudarle a reconocerlos poniéndoles nombre: “parece que estás molesto, ¿es así?”, “¿qué te hizo sentir así?”, “te comprendo, yo también me he molestado cuando…”. Todos nos sentimos conectados cuando nos sentimos comprendidos. Sin juzgar, burlarse o minimizar sus sentimientos, las emociones de los niños son tan reales como las nuestras, solo porque puedan entristecerse por el color de un vaso que les tocó, no quiere decir que sus emociones sean menos significativas o reales.

Comparte tus sentimientos y pensamientos cuando sea prudente. Recuerda que los niños te escucharán cuando sientan que también son escuchados. Comparte experiencias o anécdotas de ti.

Enfocarse en buscar soluciones CON l@s niñ@s después de un periodo de enfriamiento. Culpar y avergonzar daña la relación, es una pérdida de tiempo que sumerge en luchas de poder. Enfocarse juntos en cómo solucionar un problema invita a la cooperación, al respeto, a desarrollar pensamiento reflexivo. Los niños se sienten más dispuestos a actuar cuando participan en las soluciones.

iStock mom talking with daughter

Sé firme y amable: La crianza autoritaria da poder, la crianza amable y firme da liderazgo, el liderazgo está por encima del autoritarismo y del poder porque inspira y motiva. Ser firmes es importante para mostrar respeto a nosotros mismos y hacia las necesidades que presenta la situación, la amabilidad es importante para mostrar respeto al niño.

Estimúlal@. Estimular no es alabar, concentrarse en sus esfuerzos más que en el resultado muestra a los niños que los valoramos incondicionalmente por quienes son más que por lo que puedan hacer, lo segundo desarrollará una necesidad de aprobación externa, de sentirse incapaces, que no valen lo suficiente o los queremos menos cuando “fallan”.

Cumplidos y agradecimientos: Hacerles saber lo que apreciamos de sus acciones nos acerca a ellos. Se sienten bien y aprenden a distinguir las buenas acciones cuando se les reconocen: “Aprecio que hayas dejado que tu hermana jugara con tu juguete. Sé es especial para ti, ella se divirtió. Gracias por compartir”.

Tomar los errores como grandes oportunidades de aprendizaje. No hay nada malo en equivocarse ni debe ser motivo de vergüenza, papá y mamá también se equivocan, el error enseña lo que podemos mejorar en el fututo. Es más fácil hacerse responsables de los errores cuando los vemos como oportunidades de aprendizaje.

Sé comprensivo cuando experimente las consecuencias de sus actos: Evita frases como “¿ya ves?”, “yo te dije”, “eso te pasa por”, “ya sabía, si me hubieras hecho caso”, recuerda, los errores son oportunidades, enfóquense en lo positivo y en qué puede aprender.

secure-attachmentRecuperación: (Reconocer – Reconciliar – Resolver). Reconocer nuestros propios errores es importante para hacerles saber que queremos ser los mejores padres que podamos por ellos. ¿Qué mejor manera de saber lo importante que sus sentimientos son para nosotros que con sincera disculpa por nuestro error, y una oferta para trabajar en una solución cooperativa, respetuosa?.

Abrazos. ¡Siempre hay momentos en donde todo lo que necesitamos es un abrazo!.

En Disciplina Positiva “corrección” tiene un significado distinto a lo que convencionalmente se entiende. La mayor diferencia radica en que la corrección convencional generalmente implica castigos (tiempo fuera punitivo, quitar privilegios, etc.). En otras palabras, la corrección convencional consiste en que los adultos le hagan algo a los niños. La corrección en Disciplina Positiva involucra respetuosamente a los niños siempre que sea posible, para encontrar soluciones conjuntamente.

Cuando existe conexión en tu relación con tus hijos, son más abiertos a una corrección respetuosa. Si la conexión con nuestros hijos es fuerte, estas herramientas funcionan muy bien. Si nuestra conexión es débil, estas herramientas ayudan a fortalecerla y a guiar el comportamiento de nuestros hijos.

A medida que fortalezcas la conexión con tus hij@s, notarás que por sí misma ayudará a ambas partes a resolver, autorregularse y corregir su propia conducta. Cuando hay una buena conexión entre padres e hij@s, habrá ocasiones en que no deberás corregir pues el niño o la niña estarán en calma y en control de sí mismo.

Disciplina Positiva

 

 

 

 

 

 

 

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