“UN NIÑO NECESITA ALIENTO ASÍ COMO UNA PLANTA NECESITA AGUA”

“Los niños necesitan estímulo así como las plantas necesitan del agua. No pueden vivir sin ella.”

Rudolf Dreikurs afirmaba que un niño mal portado es un niño desalentado. En un sentido literal los niños podrían sobrevivir sin estímulo, pero el estímulo es el alimento que hará que florezcan, así como las flores crecen con el agua.

¿Recuerdas la última vez que te sentiste regañado o humillado por otro adulto?. Por ejemplo en el trabajo, imagina la situación y el momento, ¿qué pensaste?, ¿qué sentiste?, ¿qué decidiste?:

“Esto es muy útil, te lo agradezco mucho, me has motivado y hecho sentir que puedo y que esto es lo que necesito para alentarme a hacer mejor las cosas, recurriré a ti cuando necesite ayuda”

O tal vez sentiste resentimiento, quizá revancha y pensaste: “ya verá”; probablemente tuviste ganas de rebelarte o te sentiste desanimado. ¿Puedes familiarizarte con alguno de esos sentimientos?.

Ahora imagina, ¿qué pasaría si trabajaras en un lugar donde te sabes apreciado como persona, donde sientes que tu opinión y tu trabajo importan, que son valiosos y que contribuyes para el buen funcionamiento de la empresa?. ¿Tendrías alguno de los sentimientos antes descritos o te sentirías alentado para cooperar y dar lo mejor de ti?

Con los niños sucede lo mismo. “¿De dónde sacamos la loca idea de que para hacer que un niño se porte mejor debemos hacerlo sentir peor?”, Jane Nelsen nos invita a reflexionar con esa pregunta y nos dice que esa es la premisa del castigo.

Uno de los conceptos básicos de la Psicología Adleriana nos dice que un niño mal portado es un niño desalentado, que la motivación más poderosa para el cambio es el estímulo. Si un niño o un adulto se comportan mal es porque de alguna forma se sienten desalentados y se deduce que, cuando se sienten alentados, ese mal comportamiento desaparece.

Padres, cuidadores y educadores tratan de motivar el cambio a través de castigos o premios, creyendo que de esa forma alentarán los niños a comportarse o a actuar de determinada forma. Sin embargo los resultados esperados son temporales y generalmente conducen al desánimo cuando no logran la expectativa, pues el esfuerzo se concentra en evitar ser castigado o conseguir un premio.

Para evitar ser castigados o para obtener el premio los niños pueden “portarse mejor”, pero el precio que se paga es la pérdida del sentimiento interno de logro y de capacidad, la pérdida de la confianza en sí mismos y la pérdida de valiosas oportunidades para aprender habilidades de vida.

Rudolf Dreikurs enfatizó que el estímulo es la habilidad más importante que los adultos pueden aprender para ayudar a los niños. Cuando nos esforzamos para alentar a otros y a nosotros mismos, lo que estamos haciendo es ayudar a desarrollar el valor para enfrentar los retos y dificultades de la vida.

¿Cómo puedo estimular a mi hijo?

Al estimular a tu hijo le ayudas a desarrollar coraje, entendido como el valor para crecer y desarrollarse, sentirse capaz, disfrutar, y como dijo Dreikurs “para tener el coraje de ser imperfecto, sentirse libre de cometer errores y aprender de ellos”

El estímulo se da en muchas formas. Cada una de las herramientas de Disciplina Positiva está diseñada para ayudar a que los niños se sientan mejor, se sientan animados y estar así motivados para hacer y comportarse mejor, por ejemplo:

  • Las reuniones familiares donde los niños aprenden a dar y recibir estímulo, participar aportando ideas para solucionar problemas.
  • Preguntas curiosas que invitan a los niños a pensar en vez de decirles qué es lo que deben pensar, mismas que les dan un sentido de elegir usar su poder personal como parte de una responsabilidad social.
  • Permitir que los niños tengan la oportunidad de aprender y crecer de sus errores y experiencias.
  • Mostrar confianza en los niños para que puedan desarrollar la confianza en sí mismos.
  • Pasar tiempo especial juntos, para asegurarse de que se transmita el mensaje del amor y fortalecer la conexión.

El uso exitoso de aliento requiere actitudes de respeto por parte de los adultos, interés en el punto de vista del niño y el deseo de brindar oportunidades para que desarrollen habilidades que conduzcan a la independencia, a la seguridad en sí mismos independientemente de las opiniones de los demás.

Los niños alentados son niños que a su vez alientan, hacen sentir bien a otros niños y a sus mismos padres, no necesitan de premios o castigos porque su motivación radica en la alegría de saberse capaces. Son niños seguros que no se avergüenzan de sus errores pues saben que no son juzgados y que de ellos aprenden; conocen y desarrollan el sentido de cooperación y de comunidad.

Te invitamos a nuestro próximo Taller donde ahondaremos en la filosofía de la Disciplina Positiva, conoceremos y enlazaremos otras herramientas de crianza respetuosa que te ayudarán a disfrutar más tu rol parental o cuidador, así como del desarrollo de tus hijos en un ambiente de amor y respeto familiar.

Se llevará a cabo el sábado 13 de junio de 2015 en IMAGINA, Centro de Atención y Apoyo Materno Infantil.

Para solicitar detalles e información enviános un mail a disciplinapositiva.edomex@gmail.com


facebook.com/disciplinapositiva.emx

Disciplina Positiva

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